ANA evalúa daños en infraestructura hidráulica por crecida del río Quilca ante intensas lluvias en Arequipa
Nota de prensa
23 de febrero de 2026 - 11:53 a. m.
La Autoridad Nacional del Agua (ANA), entidad adscrita al Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (MIDAGRI), dispuso el inmediato monitoreo y evaluación de posibles daños en la infraestructura hidráulica, ante las persistentes lluvias registradas en las partes altas de la cuenca Camaná–Majes y la consecuente crecida de los ríos del ámbito de la Administración Local de Agua Colca–Siguas–Chivay, en la región Arequipa.
Como parte de estas acciones, especialistas de la ANA realizaron una evaluación preliminar en el ámbito del río Quilca, una de las zonas identificadas como más vulnerables. El primer balance reportó la pérdida de aproximadamente 8 hectáreas de cultivos de arroz en los sectores de La Deheza, Quiroz y Huarango, a causa del desborde del río. Si bien no se registraron daños estructurales en la infraestructura hidráulica, se evidenció colmatación y acumulación de sedimentos en el canal principal de La Deheza; en tanto, la bocatoma El Platanal se mantiene operativa.
De manera paralela, una cuadrilla de obreros, con apoyo de maquinaria pesada, viene ejecutando trabajos de enrocado y mantenimiento de diques en el sector El Platanal, con el objetivo de reforzar la protección de las áreas agrícolas y reducir el riesgo ante nuevos incrementos del caudal, que actualmente alcanza los 180 metros cúbicos por segundo.
Los especialistas de la Administración Local de Agua Colca–Siguas–Chivay permanecen en alerta máxima y continúan desplazándose a las zonas de mayor impacto para coordinar acciones de prevención y mitigación, así como para la elaboración de fichas de emergencia que permitan gestionar la asignación de mayor maquinaria y presupuesto por parte de las autoridades competentes.
Finalmente, el administrador local de agua encargado, Ing. Berly Olartes, exhortó a los usuarios de agua y a la población en general a no exponerse en las riberas de los ríos, trasladar sus pertenencias a zonas altas y seguras, y evitar ocupar áreas cercanas a los cauces naturales, recordando que durante la temporada de lluvias el incremento del caudal representa un riesgo para los cultivos, las inversiones productivas y la vida humana.