Mantener una buena hidratación es clave para que los niños no sufran de golpe de calor

Nota de prensa
De ocurrir un suceso como este, debemos regular la temperatura del cuerpo ya que puede tener consecuencias graves si no se previene a tiempo.
Mantener una buena hidratación es clave para que los niños no sufran de golpe de calor

20 de febrero de 2026 - 10:08 a. m.

Frente a las altas temperaturas y próximos al inicio del año escolar, es muy importante tomar decisiones para que los niños y adolescentes no sufran “golpes de calor” que pueden dañar su salud, debido a la permanente actividad física que realizan, ya que la temperatura de su organismo aumentaría rápidamente sin poder liberarla; pudiendo resultar grave si no se identifica y se trata a tiempo.

Un golpe de calor, según la pediatra Marisol Cornejo, del Hospital María Auxiliadora, es el aumento de la temperatura corporal sin que el cuerpo pueda regularla y pueda equilibrarla. “Se da por dos causas; el ambiental que es la más frecuente, precisamente porque estamos con temperaturas altas y la secundaria que es por el ejercicio. El hecho de hacer ejercicios también aumenta la temperatura del organismo y, sumando estos dos factores, la calentura en el cuerpo de los niños sube bastante”, sostuvo.

Durante el verano, la radiación solar y la temperatura ambiental alcanzan niveles más altos, lo que eleva el riesgo para los menores por lo que se recomienda que durante las actividades físicas es, tener un correcto consumo de agua y sales minerales ya que los malestares o síntomas empiezan por la deshidratación que podría generar un mal funcionamiento de los órganos.

Los síntomas más comunes que podrían presentar los menores cuando hay una elevación térmica son dolores de cabeza, mareos, vómitos, taquicardia, sensación de desvanecimiento, alteración del comportamiento, irritabilidad, entre otros. Estas señales son bastantes inespecíficas porque se asemejan bastante a las infecciones virales, siendo lo recomendable llevarlos al establecimiento de salud más cercano.

La pediatra explicó que, si notamos que el menor está presentando alguno de los síntomas se puede adoptar medidas para enfriarlo rápidamente con compresas frías para disminuir la temperatura corporal, darle abundante líquido o bebidas que tengan sodio o glucosa como los sueros orales para ayudar a prevenir la deshidratación.

La especialista subrayó la importancia del uso de sombreros de ala ancha, ropa clara, holgada y de algodón, así como la protección de la cabeza, donde se ubica el centro termorregulador del cuerpo. Indicó que la franja horaria entre las 10 de la mañana y las 4 de la tarde concentra la mayor radiación ultravioleta, por lo que resaltó el uso del protector con filtros solares con un factor de protección de 30 o más que sean adecuadas para el tipo de piel para los niños.

El Minsa reitera la importancia de no bajar la guardia en este verano extremo y hace un llamado para prevenir los riesgos asociados a las altas temperaturas. La preparación es clave para protegernos y cuidar a los niños.