Serpost rinde homenaje al Club de la Unión con emisión filatélica conmemorativa

Evento
1
2
3
4
5

29 de enero de 2026 - 5:35 p. m.

#NoticiasSerpost | Este jueves 29 de enero, Serpost realizó la ceremonia filatélica de presentación de la estampilla dedicada al Club de la Unión, institución emblemática de la vida republicana del Perú, fundada en 1868 y referente histórico, social y cultural del país.

El acto contó con la participación de la Presidenta del Club de la Unión, Sra. Érika Sánchez Chacón de Bodero; el Secretario del Club, Sr. Mario Rubio Uriarte; y el Presidente del Directorio de Serpost, Sr. Gustavo González de Otoya La Torre. Durante la ceremonia, se destacó la trascendencia histórica del Club, su aporte a la vida pública nacional y el valor patrimonial de su sede principal, reconocida como Patrimonio Cultural de la Nación.
“Señoras socias y señores socios de este distinguido club. Muy buenas noches. Es un profundo honor dirigirme a ustedes en mi calidad de Presidente del Directorio de Serpost, en esta ceremonia que tiene un significado especial para nuestra institución. La emisión postal que hoy presentamos rinde homenaje a una entidad que forma parte esencial de la vida republicana del Perú: el club de la unión, fundado el 10 de octubre de 1868 por destacados intelectuales, políticos y militares que definieron el rumbo de nuestra nación. Figuras ejemplares cuya memoria Serpost ha honrado en diversas emisiones, y que hoy vuelven simbólicamente a dialogar con la filatelia a través de los bustos que ilustran el boletín filatélico que acompaña esta pieza. La trascendencia del Club de la Unión se refleja también en el rol de liderazgo que sus miembros han desempeñado en la vida pública. Dos de sus Expresidentes, Manuel Gonzales de Candamo y Lizardo Montero Flores, llegaron a ocupar la presidencia de la república, testimonio claro de la influencia histórica y del compromiso cívico que ha caracterizado a esta institución desde su fundación.

Recientemente hemos homenajeado a instituciones centenarias que forman parte de la memoria y continuidad del Perú, entre ellas: El Club Nacional con 171 años. El segundo lugar ha sido el Lima Cricket y Fútbol Club, con167 años ¿Quién cree que tiene el tercer puesto? El Club de La Unión, con 158 años de existencia y continuidad. El cuarto lugar lo tiene el Club Regatas Lima, con 151 años. Y finalmente, la quinta institución que hemos podido homenajear, ya saliendo de Lima, el Club Central de Trujillo, que131 años. Entonces, un primer aplauso por esto, por instituciones de más de cien años.

Filatelia es cultura. Entonces, algo he podido averiguar de la historia del club, que me ha llamado la atención, que me ha gustado, que seguro muchos de ustedes conocen, pero es bueno siempre difundirlo. El club se funda el 10 de octubre de 1868 por un grupo, se dice de alrededor de treinta personas. ¿Pero quiénes estaban? ¿Quiénes formaban parte de estas treinta personas? Pues estaba Don Miguel Grau Seminario, Francisco Bolognesi Cervantes y Alfonso Ugarte. Esas treinta personas decidieron, acá al frente, tomar en alquiler un local en la esquina de la calle Botoneros. Y eligieron primer Presidente a Don Enrique de Armero Campos, que casualmente, años anteriores, había sido Presidente del Club Nacional. Pues bien, ahí nació esta importante institución, con gente militar, con gente de la patria que buscaba la unión. Y estamos hablando de 1868. Ya había ocurrido el combate del 2 de mayo del 66 contra España. No se avizoraba todavía un conflicto con Chile.
Sin embargo, este club estuvo durante la guerra con Chile y se presentaron pruebas, pruebas duras, inclusive en la época de la guerra civil interna. Ustedes saben que ese local que se alquilaba anteriormente fue saqueado, no por los chilenos, sino por las guerras internas, Cáceres, su tropa... ¿Y quién ayudó? ¿Quién formó un poco el espíritu de la unión? El Club Nacional acogió por un tiempo al Club de La Unión. Entonces, desde ahí nace un espíritu de confraternidad. Entonces, nació este club como una respuesta a la élite republicana, un país que buscaba orden, institucionalidad y futuro, tras décadas de inestabilidad.

Desde sus orígenes, el Club de La Unión fue el punto de encuentro de estadistas, diplomáticos, empresarios, intelectuales, militares, que entendían que la República no solo se defendía en el campo de batalla, sino también en la conversación ilustrada, el consenso y la visión de largo plazo. Como mencionábamos, tocó la Guerra del Pacífico. Durante la Guerra del Pacífico, muchos de sus socios no solo participaron en la vida política o empresarial, sino que tomaron las armas o pusieron sus recursos al servicio del país. Hubo miembros que financiaron batallones, hospitales de sangre y logística. Otros partieron al frente o asumieron roles diplomáticos claves en uno de los momentos más oscuros de nuestra historia. El club, lejos de cerrarse, se convirtió en un espacio de coordinación, solidaridad y resistencia moral del país. Ya en la reconstrucción, cuando termina la guerra, varios socios del club estuvieron entre los impulsores del sistema financiero moderno, del comercio exterior, del desarrollo ferroviario y de la institucionalidad empresarial del Perú. Bancos, casas comerciales, compañías navieras y aseguradoras que marcaron época, tuvieron entre sus fundadores y directivos a miembros activos del Club de La Unión. No era casual, aquí se cruzaban confianza, reputación y visión de país.
En paralelo, Serpost y sus antecesores fueron el hilo invisible que mantuvo unido al Perú. En tiempos de guerra, crisis política o aislamiento geográfico, el correo fue una infraestructura emocional de la República. Cartas que cruzaban desiertos, cordilleras y selvas, llevando órdenes militares, acuerdos políticos, noticias familiares y esperanza. Así, club y correo compartieron una misión acorde y silenciosa pero especial: construir país. Uno desde la palabra, el debate y la institucionalidad, y el otro desde la comunicación, la permanencia y la memoria escrita. Permítanme hablar de la estampilla que vamos a presentar. Esta estampilla se presenta en formato de hoja souvenir, con una vista frontal de la fachada principal del club, integrada a motivos ornamentales propios del club, sobre un fondo azul que realza el carácter solemne y distintivo. Esta pieza filatélica no es solo una obra gráfica, es un testimonio material de identidad, tradición y continuidad institucional. Aprovecho para comentarles. Este hermoso local fue obtenido gracias al apoyo de un filántropo trujillano, don Víctor Larco Herrera, que donó el terreno en 1939, donde se construyó el club. Pero no acá, sino allá. El terreno que ocupa la Municipalidad Metropolitana de Lima, ese fue el terreno que Víctor Larco Herrera donó. Ya por mediación del Presidente Benavides, conversando con él, los directivos del club y con el Alcalde de Lima de aquel entonces, se convenció a la directiva para hacer una especie de trueque, porque querían que el Palacio de Gobierno esté junto al Palacio Municipal. Entonces, ya se había iniciado la construcción del Club de La Unión allá. Quizás por eso se parecen tanto, son casi gemelos. Entonces, se mudaron acá y en 1942 se inauguró finalmente este hermoso local. Con esta emisión, Serpost reafirma su compromiso de preservar y difundir la historia del Perú a través de la filatelia, tendiendo un puente entre nuestro patrimonio material, la memoria colectiva del país y las nuevas generaciones que, mediante una estampilla, descubren y revaloran nuestra historia”. (Palabras del Presidente del Directorio de Serpost, Sr. Gustavo Gonzales de Otoya)

Décimas dedicadas al Club de la Unión

En mármol, palabra y razón,

se forjó temple republicano;

no fue salón, fue la mano

que sostuvo a la nación.

Allí pensó la visión cuando

el Perú fue herida abierta,

y en cada idea despierta,

latía un deber profundo:

servir al país entero

sin pedir gloria ni puerta.

Mientras el club alzó su voz

entre columnas e historia,

el Correo guardó memoria

del dolor y del feroz

camino que hizo atroz

la distancia entre los hermanos.

Carta humilde, pulso humano,

cruzando sierra y litoral:

sin correo no hay nación,

solo silencios lejanos.

Uno pensó el rumbo austero,

otro llevó el mensaje fiel;

Club y Correo en papel

tejieron destino entero.

Del poder al mensajero,

hubo un pacto no firmado:

que el Perú se ha narrado,

defendido y sostenido

por la palabra que une

y el honor bien resguardado.

Que esta estampilla sea, entonces,

juramento y legado.

Juramento de que el Perú no olvida a quienes pensaron la República,

cuando pensarla era un acto de valentía.

Legado de que las instituciones que perduran no lo hacen por el lujo de sus muros,

sino por la dignidad de sus propósitos.

El Club de La Unión fue-y es -conciencia ilustrada de la nación.

El Correo del Perú fue- y sigue siendo -la voz que venció al tiempo,

a la distancia y al olvido.

Uno dio forma a las ideas que construyeron país;

el otro las llevó, intactas, a cada rincón del territorio.

Hoy, al unirnos en esta estampilla, el Perú se mira a sí mismo con respeto.

Porque no hay república sin memoria,

no hay futuro sin instituciones

y no hay nación sin la palabra que la nombre y la conecte.

Que esta imagen viaje lejos.

Que cruce fronteras como cruzaron cartas, ideales y sacrificios.

Y que allí donde llegue, diga con solemnidad y orgullo:

Aquí hubo un país que supo pensarse, escribirse y sostenerse en el honor.


La estampilla, presentada en formato de hoja souvenir, muestra la fachada principal del Club de la Unión y constituye un testimonio filatélico de identidad y tradición institucional. Estará disponible en las oficinas de Serpost a nivel nacional y a través de la Oficina Postal Virtual (OPV).

Con esta emisión postal, Serpost reafirma su compromiso de preservar y difundir la historia del Perú, poniendo en valor, a través de la filatelia, a las instituciones que han contribuido a la memoria y al desarrollo del país.


#Serpost #ElCorreoDelPerú #Filatelia #ClubDeLaUnión #PatrimonioCultural